Un asiático puso en evidencia a un abogado falso de Quibdò en plena audiencia


El gobierno de Kazajistán le solicitó a Colombia que traslade el proceso que se sigue contra su ciudadano del Chocó a Bogotá para brindarle garantías.

Hasta ahora la petición no ha sido atendida. El video prueba graves irregularidades.

Salavat Tagirov, de 47 años, es un geólogo egresado de la Universidad Nacional Politécnica de su país pero el grueso de su experiencia profesional la ha tenido en Colombia. Asegura que por su trabajo conoce las montañas, ríos y caminos más remotos de este país, pues lo ha recorrido de sur a norte y oriente a occidente varias veces. Salavat, que además de español habla kazajo, inglés y ruso, llegó a Colombia siguiendo los pasos de una mujer y por cuenta de esa aventura se quedó.

El extranjero se radicó en Bogotá pero viajando permanente a terreno para explorar minas, hacer análisis de cartografía y estudios geológicos.

Cuando el kazajo creía que conocía por entero Colombia lo sorprendió un allanamiento en su oficina y desde entonces está atrapado en la vorágine de la justicia nacional. De nada han servido las contundentes pruebas que ha obtenido ni el que su país medie ante la cancillería colombiana para obtener garantías reales en el proceso penal en que está envuelto.

El 14 de septiembre de 2015 la Policía llegó al lugar de trabajo de Tagirov y le presentó una orden de captura en su contra. Lo acusaron de varios delitos ambientales y de minería ilegal en una zona del Chocó. El proceso en su contra se basa en las acusaciones de un grupo de víctimas que lo señalan de usurpar un predio para extraer oro.

Para demostrar la propiedad las víctimas han presentado una matrícula inmobiliaria que los acredita como dueños. No hay mucha claridad de quiénes son realmente las víctimas que señalan a Tagirov, se sabe sí que son representadas por un hombre que se identifica como Álvaro Andrés Vargas López, y quien dice ser abogado.

En ese rol el hombre le exigió al extranjero entre 50 y 70 millones de pesos como indemnización a cambio de cesar el proceso en su contra. Tagirov y su abogado defensor se dieron a la tarea de verificar los datos y documentos que Vargas presenta a los jueces durante las distintas audiencias. Encontraron varias sorpresas.

Por un lado establecieron que la matrícula inmobiliaria del predio era fraudulenta y que al advertirlo la Superintendencia de Notariado y Registro emitió una resolución (0772 del 1 de febrero de 2016) por medio de la cual ese documento apócrifo fue oficialmente cancelado.

El importante hallazgo se dio cuando ya Tagirov había estado privado de la libertad por dos años en casa por cárcel.

Pero eso no fue todo. El kazajo siguió indagando y encontró que su contra parte, el supuesto abogado de víctimas, era un completo farsante.

Tagirov tomó nota del número de tarjeta profesional con que Vargas López se presentaba ante los jueces y advirtió que el registro cambiaba entre una diligencia y otra. Luego los verificó la información ante el Consejo Superior de la Judicatura y así estableció que el sujeto no era abogado.

El geólogo consideró que si desenmascaraba al falso abogado en presencia de un juez este tomaría las medidas respectivas. No fue así. Y todo quedó registrado en video. Cuando Tagirov se encontraba en detención domiciliaria solicitó una audiencia para pedir permiso a fin de poder ir a Migración a tramitar su cédula de extranjería.

En la diligencia se presentó Vargas López para oponerse y ante este el extranjero presentó a la juez los documentos que evidenciaban que se trataba de un farsante. El sujeto fue sorprendido en flagrancia. Pero la jueza se limitó a pedirle que abandonara la audiencia. “Disculpe doctora, le pido permisito” le dijo el farsante a la jueza 34 de Control de Garantías. Y sin más se fue. Eso fue todo. 

Al cabo de dos años Tagirov recuperó su libertad por vencimiento de términos. Pero el proceso en su contra sigue adelante y el expediente está radicado y tiene desarrollo en Istmina, Chocó. El extranjero denunció ante la Fiscalía al falso abogado adjuntando el revelador video. De eso ya hace dos años y nada ha ocurrido. Así mismo, el geólogo ha suplicado que el caso sea trasladado a Bogotá pues teme que el falso abogado y las supuestas víctimas sigan engañando a la justicia en ese remoto municipio de Chocó.

El gobierno de Kazajistán ya tomó cartas en el asunto. La representación diplomática de ese país más próxima a Colombia está en Brasil. Ese embajador vino a Bogotá y se reunió con Tagirov.

Luego de escucharlo estudió el caso y encontró inaudito lo que ha pasado. El embajador le ofreció una veeduría que acompañe el proceso y remitió a la cancillería colombiana una comunicación en la que pide que el caso sea trasladado de Istmina a Bogotá.

Sin embargo, ni las severas pruebas ni la alta diplomacia, han sido suficientes para que se le brinden garantías al kazajo. “Sigo esperando a ver si la justicia colombiana va a cambiar la radicación. El caso continua en Chocó, donde los términos y procedimientos son muy vulnerables. Pero hasta ahora no nos han dado ninguna respuesta. No ha pasado absolutamente nada.”, concluye Tagirov.

Cortesìa: Revista Semana

Compartir en facebook twitter Google tumblr pinterest

Entradas similares

Comentar con Google+